Como comprenderán los lectores, lo anterior lo he escrito en tono irónico. Lo cierto es que en este mundo del pop, despiadadamente competitivo, Britney Spears no puede descuidarse. Ya lo hizo una vez y le salió bien, pero tanto va el cántaro a la fuente que se rompe. Madonna nunca descuidó su figura. Y el ejemplo de Jennifer López está a la vista, tras su embarazo. La cantante de origen puertorriqueño luce mejor que nunca. Hasta se ha dado el lujo de mostrar la punta de su seno, juvenil, en Alemania.
Lo cierto es que Gaga no para de soltar lastre. El famoso vestido de carne que luciera en la gala de los MTV de 2010 ha ido a parar al museo del Rock de Cleveland, y forma parte de la exposición “Women who rock: Vision, passion, power”, que los aficionados ya pueden disfrutar. Va y resulta que ahora Lady Gaga y Britney Spears –está última por aquello de las libritas de más—se hermanan por la carne: La una la bota y la otra la recoge.
No hay comentarios:
Publicar un comentario